La historia de 1490.store empieza en el olivar, con la idea clara de que el Aceite de Oliva Virgen Extra no es solo un alimento, sino una experiencia que se comparte, se regala y se recuerda. Mi nombre es Josemi y, desde que arrancamos con este proyecto, he tenido claro que mi misión es hacer llegar a cada persona el mejor aceite que se pueda imaginar. Cuando digo “el mejor” no es un tópico: nuestro AOVE se obtiene únicamente del 1% de las aceitunas más selectas, las que alcanzan ese equilibrio perfecto de sabor, aroma e intensidad que lo convierten en un producto único.
Lo que ofrecemos en 1490 no es simplemente aceite, sino frascas artesanales que encierran una historia, un trabajo bien hecho y una pasión inmensa por la tierra. Cada frasca está hecha a mano y pensada para ser algo más que un recipiente: es un objeto especial, bonito y con carácter propio. Nuestros clientes no lo compran únicamente para cocinar, sino para regalar, decorar y sorprender. Porque una frasca de 1490 es el tipo de detalle que hace que quien la recibe se sienta importante, cuidado y valorado.
El AOVE que elaboramos ha sido reconocido con más de 18 premios internacionales. Es un orgullo enorme, no lo voy a negar, pero lo que más me importa no son los galardones, sino la sonrisa de quien lo prueba por primera vez. Escuchar que alguien lo describe como “el mejor aceite que he probado nunca” o que nos escriban para contar que lo han llevado como regalo a otra ciudad y ha dejado a todos con la boca abierta, es lo que me da fuerzas para seguir.
Detrás de cada gota de 1490 hay un proceso artesanal y respetuoso con la naturaleza. La recolección temprana, la molturación en frío y el cuidado obsesivo por los detalles marcan la diferencia. No buscamos cantidad, sino calidad. Por eso nuestra producción es limitada y cada frasca se convierte en algo especial, casi de colección.
Pero lo que realmente diferencia a 1490.store es la experiencia completa. Desde el momento en que alguien entra en nuestra web hasta que recibe el paquete en casa, quiero que todo sea especial. Cuidamos la presentación, el embalaje y los pequeños detalles que convierten una compra en un recuerdo. Muchos clientes me cuentan que, nada más abrir la caja, ya sienten que han acertado con el regalo.
1490 no es una marca fría ni lejana. Yo mismo contesto mensajes, agradezco pedidos y estoy detrás de cada paso. Me gusta que los clientes sientan que forman parte de este camino, porque sin ellos nada de esto tendría sentido. Mi meta no es solo vender aceite, sino crear un vínculo. Quiero que, cada vez que alguien use nuestro AOVE en su mesa, recuerde que forma parte de algo auténtico, hecho con amor y dedicación.
Nuestra tienda está pensada para quienes buscan regalos diferentes, experiencias gourmet y detalles exclusivos. Personas que valoran la calidad, la autenticidad y lo artesanal. 1490 es para quien quiere quedar bien, sorprender y disfrutar de algo que no se encuentra en cualquier supermercado.
Y aunque hemos crecido y cada vez nos conoce más gente, sigo teniendo muy claro lo más importante: que todo esto existe gracias a quienes confían en nosotros. Poder dedicarme a hacer el mejor aceite del mundo y compartirlo con tanta gente es un sueño cumplido.
Por eso, cada frasca que sale de 1490.store no lleva solo AOVE, sino también un pedacito de nuestra historia, de nuestra tierra y de mi gratitud. Porque al final, 1490 no es solo un aceite, es un regalo para los sentidos.