Hola -,
Un dĂa quizĂĄ notes que tarda un poquito mĂĄs en levantarse.
Que aquella escalera que subĂa corriendo ahora se la piensa.
O que sigue disfrutando de sus paseos, pero ya no necesita llegar tan lejos ni tan rĂĄpido.
Nuestros perros se hacen mayores. Y hay algo que hemos aprendido conviviendo con ellos:
Cuando ellos cambian, nosotros tambiĂ©n tenemos que cambiar algunas cosas. â€ïž
En casa, por ejemplo:
đ Hemos puesto alfombras antideslizantes en las escaleras y cerca de sus camas.
đïž Utilizamos apoyos para que puedan seguir subiendo al sofĂĄ sin tener que saltar.
đ§ Tenemos mĂĄs puntos de agua, para que siempre tengan uno cerca.
đ Adaptamos los paseos a cĂłmo se encuentran ese dĂa y, si lo necesitan, utilizamos arneses que nos permiten ayudarles con el tren posterior.
đ„Ł Adaptamos su alimentaciĂłn y suplementaciĂłn con asesoramiento nutricional.
đ©ș Y las revisiones veterinarias geriĂĄtricas se vuelven todavĂa mĂĄs importantes.
â
Son pequeños cambios, pero juntos pueden hacer que su dĂa a dĂa sea mucho mĂĄs fĂĄcil.
Y hay uno especialmente importante:
no atribuir automĂĄticamente cualquier cambio a la edad.
«Es que ya es mayorâŠÂ» no siempre es la respuesta.
Por eso hemos preparado una guĂa donde os contamos quĂ© cambios hacemos nosotros en casa, en los paseos, en su alimentaciĂłn y en sus cuidados a medida que nuestros perros envejecen.â
â