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Hay viñedos donde todo sucede un poco más despacio.
Las mañanas son más frescas, las noches más frías y la vendimia suele esperar unas semanas más. Cultivar viñas en altura exige más trabajo, más paciencia y convivir con condiciones que no siempre ponen las cosas fáciles. Pero cuando el viñedo está donde debe estar, la recompensa suele sentirse en cada copa.
La altitud, por sí sola, no convierte un vino en mejor. Lo que hace es cambiar profundamente la forma en que madura la uva.
A medida que el viñedo asciende, las temperaturas descienden y aumenta la diferencia entre el calor del día y el fresco de la noche. Esa amplitud térmica ralentiza la maduración, ayuda a conservar la acidez natural y permite que los aromas se desarrollen con mayor precisión.
El resultado son vinos con una personalidad muy reconocible.
Blancos más tensos y expresivos.
Tintos con una fruta más definida, taninos más finos y una frescura que aporta equilibrio incluso en zonas cálidas.
No es casualidad que algunas de las regiones más apasionantes del panorama actual miren hacia arriba.
Las Garnachas de Gredos y Calatayud, cultivadas entre los 800 y los 1.200 metros; los viñedos de Ribera del Duero, donde la altitud ayuda a preservar la frescura de la Tempranillo; los blancos de Costers del Segre o los Malbec del Valle de Uco argentino son algunos de los mejores ejemplos de cómo la montaña puede dejar su huella en el vino.
Y no solo lo demuestra el paisaje.
También la crítica internacional.
En esta selección encontrarás vinos reconocidos con 93 Parker (Ekam 2024 y Catena Paraje Altamira Malbec 2023), 92+ Parker (Hacienda Solano Selección 2023) y 92 Parker (La Viña de Ayer Garnacha 2021). Puntuaciones que respaldan el trabajo de productores que han sabido convertir la altitud en una aliada para elaborar vinos de gran precisión y equilibrio.
Por eso hemos reunido seis vinos procedentes de algunas de las regiones de altura más interesantes de España, Italia y Argentina.
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Tramin Chardonnay 2024, la frescura alpina de Alto Adige.
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Ekam 2024, un blanco de montaña que ha conquistado los 93 Parker.
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La Viña de Ayer Garnacha 2021, la elegancia de la Sierra de Gredos (92 Parker).
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Hacienda Solano Selección 2023, la precisión de Ribera del Duero (92+ Parker).
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Catena Paraje Altamira Malbec 2023, uno de los grandes Malbec de altura de Mendoza (93 Parker).
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Alquez 2022, una Garnacha de Calatayud que demuestra cómo la altitud también puede definir el carácter mediterráneo.
Seis vinos diferentes.
Seis regiones.
Seis maneras de descubrir cómo unos cientos de metros pueden cambiar por completo lo que ocurre en la copa.
Durante unos días puedes conseguir este pack con un 10 % de descuento.
Porque, a veces, la mejor forma de entender un paisaje es empezar por el vino que nace en él.
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